Sopa de galets: Es la sopa más típica del mediodía de Navidad. Lleva un caldo elaborado con verduras, legumbres, carne de ave o cerdo, patatas, entre otros ingredientes. A esto se suma la pasta característica: los galets. Si son pequeños, se suele añadir una “pilota” (albóndiga) de carne picada, huevo, pan rallado y perejil. Si son galets grandes, a veces se rellenan con carne picada.
Segundos festivos — ave rellena, asado y carn d’olla 🍖: Tradicionalmente, la comida navideña continúa con carnes de gran categoría como un pollo relleno, pavo o incluso pato, elaborado con frutos secos, pasas, orejones y otras frutas secas.
Otro plato muy tradicional es la carn d’olla, un guiso contundente que combina diferentes carnes (cerdo, ternera, pollo) con verduras como zanahoria, patata, col y nabo. Se cocina lentamente en una olla con agua y hierbas aromáticas, y suele servirse primero como caldo o sopa y luego las carnes y verduras como plato principal. Este guiso representa la esencia de la cocina catalana de invierno: sencilla, reconfortante y perfecta para compartir en familia.
Postres navideños 🍬: De postre no puede faltar el clásico turrón (en sus diferentes variedades), frutas confitadas, y también el tradicional tronco de Navidad.
Canelones: Se elaboran a partir de las sobras de la comida de Navidad — puede incluir carne asada, aves o el “rostit”. La pasta se cuece sin dejarla al dente, se rellena con las sobras, se cubre con bechamel y queso, y va al horno hasta que quede dorado.
Para el postre: neulas 🍪: Estos barquillos finos y crujientes invitan a saborear un dulce ligero tras los platos principales. Tradicionalmente se acompañan con turrón o chocolate.
Tortell de Reyes: Es un pastel circular cubierto con fruta confitada, y puede ir relleno de nata, crema, chocolate o cabello de ángel. Dentro del tortell se esconden dos sorpresas: una figura y una haba. Quien encuentra la figura es “coronado” con la corona del pastel, y quien saca la haba debe costear el tortell.
Las comidas navideñas en Cataluña no son solo platos, son tradición. Reunir a la familia, compartir sabores de antaño, aprovechar sobras en recetas como los canelones y cerrar las fiestas con dulces como las neulas o el tortell, hacen de estas fechas un momento especial para celebrar juntos. La carn d’olla y la sopa de galets, en particular, son el reflejo del espíritu navideño catalán: calidez, sencillez y sabor de hogar.